Encontrarte con que tu casa está infestada por las ratas es algo no solamente desagradable, sino también muy peligroso. Las ratas son responsables –directa o indirectamente- de la transmisión de numerosas enfermedades. Además, sus hábitos de alimentación son destructivos, y su comportamiento a la hora de anidar termina por comprometer la estructura de los edificios que infestan. Por eso, es fundamental que, ante la presencia de ratas, se tomen las medidas adecuadas para eliminarlas. Aquí te contaremos cuáles son los riesgos y los problemas que conllevan las ratas.

Enfermedades graves

Las ratas pueden transmitir numerosas enfermedades e infecciones, tales como la salmonella, el hantavirus, la rabia, la triquinosis, la brucelosis, la leptopirosis, el tifus y muchas otras. De acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, se cree que las enfermedades transmitidas por las ratas han tomado más vidas humanas en conjunto en los últimos diez siglos que todas las guerras y las revoluciones combinadas. Algunas enfermedades, como la rabia o el tétanos, se transmiten mediante la mordedura. Pero muchas otras de estas enfermedades se pasan a través de la orina, las mucosas y las deposiciones de las ratas, con lo cual los habitantes de una casa infestada están en peligro incluso aunque no entren en contacto con las ratas.

Parásitos

Además de las ratas, tu casa estará infestada de sus parásitos, como pulgas o garrapatas, que pueden picar a los habitantes de la casa y a sus mascotas y que también son transmisores de serias enfermedades. Y lo peor es que este problema no se resuelve envenenando a las ratas, ya que los parásitos la abandonan para pasar a ocupar a otro huésped.

Daños a la construcción

Las ratas pueden hacer peligrar las vigas de madera, las tuberías y los cables eléctricos del lugar donde viven. Con sus agudos dientes las ratas pueden roer cables, plástico, puertas de madera y hasta caños de acero. Por eso, una infestación de ratas devalúa seriamente cualquier propiedad. Si las ratas infestan un comercio, cualquier inspección de salubridad le impediría continuar funcionando. Con lo cual no hacerse cargo de una invasión de ratas puede costar muchísimo dinero.

Contaminación de los alimentos

Las ratas no solamente comerán de tu comida, sino que además contaminan todo a su paso. La orina de las ratas transmite bacterias y virus que pueden terminar en cualquier superficie, como la mesada de tu cocina, la pileta del baño o cualquier otra superficie a la cual la rata se haya trepado.

¿Vale la pena tomar medidas aunque se haya visto una única rata? Por supuesto. La infestación de las ratas es silenciosa y veloz: las ratas son capaces de reproducirse cuando tienen 6 semanas de vida, y en condiciones apropiadas pueden dar a luz hasta cinco camadas al año, compuestas por entre 6 y 14 crías. Por eso, una única pareja de ratas puede dejar 900 descendientes ¡en tan solo un año!